Lola Mento y Cata Croc trabajan en el Servicio de Mantenimiento de los Cuentos. Son torpes, cobardes y están convencidas de ser las mejores profesionales del departamento. Su tranquila jornada se complica cuando reciben
una misión urgente: entregar al Lobo Feroz una notificación que le
exige reinventarse porque ya no da suficiente miedo. Herido en su
orgullo, el Lobo dimite y se marcha al Sindicato de los Cuentos. Sin
lobo, las historias corren peligro de quedarse sin conflicto y ellas
necesitan una solución inmediata. Con la ayuda del público, convertido
desde el principio en participantes activos de la historia, activarán
protocolos disparatados, atravesarán un bosque lleno de pistas y
organizarán una búsqueda intrepidante para buscar un Nuevo Lobo Feroz.